viernes, 23 de noviembre de 2007

Galletas caseras

Mi querido Rontxi:

Convalezco. Ayer llegó al taller ese aroma a galletas caseras y recién horneadas procedente de la cocina de los vecinos. Cuando salieron de casa no pude resistirme y forcé su cerradura con el bate de béisbol. Y a la cocina que fui. Me puse hasta las cejas y allí mismo quedé dormido panza arriba, arrullado por el soniquete del lavavajillas. Llegó la vecina con cara de pasa:


- Y tu qué

- qué de qué.

- Eso, que qué.

- Que qué hace aquí a estas horas.

- ¿Cómo que qué? Esta es mi casa.

- Y qué. Esa respuesta no me vale. Yo también estoy aquí y no es la mía.



Me sacó las galletas del estómago a rodillazos. Hechas papilla.


Fuerte abrazo,

Tronch

1 comentario:

martin dijo...

qué buen uso del "qué" acentuado y el "que" sin acentuar.
Mi más sincera enhorabuena por tu lograda ortografía.